Blog de Juantxi Sarasketa
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Historia

El misterio del euskera

CAZA, CULTURA Y ARTE

Hace más de 14.000 años, un@s cazadores realizaron estas pinturas en Berriatua (Bizkaia), describiendo animales y posiblemente sus escenas de caza. Bisontes, caballos… Me gustaría saber que pensaban estos cazadores cuando los dibujaron. Una gran noticia para la cultura. Felicidades a los responsables del descubrimiento.

HISTORIA DEL REINO DE NAVARRA

Resulta curioso pensar que la Merindad de Durango perteneció a Navarra. Los aguerridos nabarros de Durango. Ver documento

 

Hace 75 años la muerte voló por Durango

Como muchísimos pueblos de todo el mundo que han padecido la barbarie de la guerra, Durango tuvo su triste protagonismo al sufrir un indiscriminado bombardeo un 31 de marzo, tal día como hoy.

No soy muy dado a las televisiones, pero una llamada de aita esta tarde, haciendo referencia a que mencionaban al aitite Bittor (Víctor Sarasqueta Basterrica) en un documental de EITB, me ha hecho pasar parte de esta tarde buscando esa anecdótica mención, hasta dar con un documental que trata sobre el bombardeo que sufrió Durango hace 75 años.

Ha sido muy gratificante ver como gente de mi pueblo, que conozco como se suele decir “de toda la vida” y nos han visitado muchas veces en el comercio que hemos regentado durante 30 años, justo enfrente de la basílica de Santa María, donde murieron tantas personas. Hablan con dignidad y sin olvido, de un sufrimiento asumido, sin rencores, pero con recuerdo a lo que sufrieron junto a sus padres y vecinos.

Mis dos aitites estuvieron en la guerra. José Arregi, de Eibar. Que escapo de ser fusilado en Valencia, donde conoció a mi amama (abuela) Julieta. Y el otro, Victor Sarasqueta Basterrica, a punto de ser fusilado, cuando llevaba documentación “al frente” y la moto se le paro junto a Elorrio, cerca del alto de Elgeta, con “perla” en la bujía y pensaron sus captores que hacia señales con las luces al intentar arrancar la moto. Menos mal que le reconocieron vecinos suyos de Eibar y se libro de ser fusilado, curiosamente por los de su bando. ¿Que hubiera sido de la familia que yo conozco si cualquiera de los dos aitites (abuelos) hubiesen sido fusilados? Mejor ni pensarlo. Como bien dicen los protagonistas de este enriquecedor video, por lo menos que el sufrimiento y testimonio de las victimas, sirva para que los errores del pasado no se vuelvan a cometer.

EL ULTIMO OSO

Posiblemente pocas personas sepan, que hasta hace poco tiempo, algunos montes de Euskadi y Navarra eran residencia habitual del oso pardo. A comienzos de nuestro siglo el área de distribución de este poderoso animal era muy superior a la que ocupa en la actualidad. Demasiadas son las causas que motivan la falta de asentamiento de nuestros osos pardos en sus zonas de antaño; quizás las más importantes vengan motivadas por la no utilización de las indemnizaciones por daños, furtivismo, pastoreo excesivo, venenos utilizados en la agricultura, conservación de manchas forestales de hayedos y robles, extracción de especies productoras de frutos, programas de desarrollo turístico en áreas de montaña, incendios forestales y sobre todo, por la falta de sensibilización de la opinión pública para que todas estas medidas se controlen y podamos recuperar definitivamente esta especie, símbolo de libertad, bravura y fuerza.

Son ya casi de 140 años cuando en los montes de Urkiola y en la zona denominada como Eskillar de la Peña Eskubaratz más abajo de Kanpatorrosteta, el morroi (criado) de la familia Bizkarra del caserío Askondo, logró abatir junto con otros dos vecinos y con una escopeta de avancarga, un magnífico oso pardo que días atrás les había matado varias ovejas. Juan Aguirre (q.e.p.d.) del caserío Barrenengo, del precioso valle de Urkuletas corazón de esta ubérrima cordillera de porte majestuoso, nos contó allá por el año 1995, como estos tres jóvenes baserritarras una noche de invierno hicieron un aguardo al oso en lo alto de la montaña. La fortuna quiso que al retirarse el oso al amanecer tropezase con una cabra a la que mató al instante. Sus chillidos alertaron a los cazadores que de un certero disparo hicieron rodar peñas abajo al último oso pardo de Vizcaya. Eran otros tiempos, y nada se les puede achacar a estos intrépidos cazadores / ganaderos que en definitiva defendían sus intereses de la única forma que podían hacerlo. Conviene recalcar para aclarar esta ultima afirmación, que en aquel agosto de 1871 el ayuntamiento de la anteiglesia de Mañaria concedió un diploma EN PERPETUA MEMORIA al ganadero que abatió el ultimo oso de Bizkaia.

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